La carrera a pie siempre ha tenido fama de ser una práctica deportiva solitaria, y no es extraño que haya sido así.

Recuerdo mis primeras zancadas hace ya 17 años, cuando decidí ponerme las zapatillas y salir a correr. Fueron zancadas solitarias, ya que por entonces no era fácil encontrar compañeros de fatigas en estas lides. Además, correr es un deporte individual, ¿no?. La lucha contra uno mismo, la soledad del corredor de fondo (expresión inmortalizada por Allan Sillitoe en su novela del mismo título)….

Pero las cosas han cambiado, y afortunadamente ahora cada día corre más gente y lo extraño es salir a correr y no cruzarte con numerosos grupos runners compartiendo tus mismas rutas. Y ahora que podemos elegir, nos planteamos que es mejor, hacerlo en solitario o en compañía.

Como todo en la vida, cada posición tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero yo me declaro un firme defensor de correr en compañía. Las ventajas son numerosas.

Para aquellos que se inician en esta actividad, correr en grupo les aporta la posibilidad de recibir consejos de otros más experimentados, de compartir dudas y de intercambiar opiniones. Además ameniza nuestras salidas, y genera lazos de amistad y compañerismo que solo los kilómetros y las horas de esfuerzo compartidas pueden crear. Quedar y comprometerse a salir con un grupo nos obliga a ser constantes y nos motiva a no fallar (cuantos domingos mañaneros me habría quedado en la cama sino hubiese sido porque había quedado con mis compañeros de fatigas…).

Y para los más exigentes, aquellos que se plantean si entrenar en grupo es lo mejor para la mejora de sus marcas, también opino que correr en grupo es la mejor opción. Además de las ventajas ya señaladas, compartir entrenamiento, sobretodo en esos días que tocan series, nos obliga a dar un puntito más de nosotros mismos. De la misma manera que en competición siempre somos capaces de superarnos, si entrenamos los días exigentes en compañía obtendremos un extra de motivación que nos mejorará como corredores. Si algún día necesitamos de la soledad, mejor que sea en un largo o un rodaje tranquilo.

Tan solo una precaución cuando corramos en grupo. Si estamos siguiendo un plan de entrenamiento, que el grupo no nos fuerce a ir más rápido de lo que en cumplimiento del plan debamos.